Una tarde de marzo de 1994, un médico forense después de examinar el cuerpo de Miguel Lopez, determinó que el sujeto había fallecido a causa de un disparo en la cabeza producido por un revólver de pequeño calibre. La investigación del caso hasta ese momento revelaba que Miguel había saltado desde la terraza de un edificio de 10 pisos con la intención de suicidarse (dejó una nota indicando su intención). En su vuelo hacia la calle, su vida se vio interrumpida a la altura de la novena planta, cuando una bala de revólver atravesó los cristales de una ventana... matándolo instantáneamente.
Ni el presunto asesino ni el suicida tuvieron en cuenta la red de seguridad que se encontraba a la altura del octavo piso para proteger a los limpia-ventanas, por lo tanto Miguel no pudo alcanzar el piso, quedando su intento de suicidio sin posibilidad de llevarse a cabo. Es decir, una persona con ganas de quitarse la vida puso en marcha su plan suicida con todas las intenciones de morir y... lo logró. Que haya recibido un disparo nueve pisos antes de una muerte segura, probablemente no cambiaría la carátula del caso de suicidio a homicidio. Pero el suicidio no tenía probabilidades de consumarse, debido a que el cuerpo quedó en la red del octavo piso, por lo tanto esto hizo que el forense determinara que se trataba de un homicidio.
Más tarde la policía descubrió que el piso de la novena planta, de donde salió el disparo, lo ocupaban un hombre mayor y su mujer. El la estaba amenazando con un revólver, después de una intensa discusión, enfureciéndose tanto que no pudo contener el arma derecha. Al apretar el gatillo, la bala falló por completo su objetivo (la mujer) saliendo por la ventana y terminando en la cabeza de Miguel Lopez. Si uno intenta matar a el sujeto A, pero en el intento termina matando al sujeto B, entonces uno es culpable del asesinato del sujeto B. Por lo tanto el hombre fue arrestado inmediatamente, pero tanto él como su mujer decían no saber que el arma se encontraba cargada.
Era un viejo juego de la pareja, el amenazar a su mujer con un arma descargada. El no tenía intenciones de matarla; por lo tanto la muerte de Miguel parecía ser un accidente, probablemente el arma había sido cargada accidentalmente. Las investigaciones continuaron, hasta que apareció un testigo que afirmaba haber visto al hijo del matrimonio cargando el arma unas seis semanas antes del fatal incidente. La investigación del caso mostró que la madre había decidido suprimir el apoyo económico a su hijo, el cuál, conociendo perfectamente la costumbre que tenía su padre de amenazarla, cargó el arma esperando que su padre la matara.
En este punto el caso volvió a definirse como homicidio, acusándose al hijo como culpable de la muerte de Miguel Lopez. Investigaciones posteriores revelaron que el hijo se había arrepentido no sólo por lo que había hecho, sino también por haber considerado asesinar a su propia madre. Esto lo hundió en una profunda amargura y lo condujo a que un triste día de marzo decidiese arrojarse desde la terraza del edificio donde vivía, para terminar perdiendo la vida por un disparo directo a su cabeza.
El caso se cerró como suicidio...
Ni el presunto asesino ni el suicida tuvieron en cuenta la red de seguridad que se encontraba a la altura del octavo piso para proteger a los limpia-ventanas, por lo tanto Miguel no pudo alcanzar el piso, quedando su intento de suicidio sin posibilidad de llevarse a cabo. Es decir, una persona con ganas de quitarse la vida puso en marcha su plan suicida con todas las intenciones de morir y... lo logró. Que haya recibido un disparo nueve pisos antes de una muerte segura, probablemente no cambiaría la carátula del caso de suicidio a homicidio. Pero el suicidio no tenía probabilidades de consumarse, debido a que el cuerpo quedó en la red del octavo piso, por lo tanto esto hizo que el forense determinara que se trataba de un homicidio.
Más tarde la policía descubrió que el piso de la novena planta, de donde salió el disparo, lo ocupaban un hombre mayor y su mujer. El la estaba amenazando con un revólver, después de una intensa discusión, enfureciéndose tanto que no pudo contener el arma derecha. Al apretar el gatillo, la bala falló por completo su objetivo (la mujer) saliendo por la ventana y terminando en la cabeza de Miguel Lopez. Si uno intenta matar a el sujeto A, pero en el intento termina matando al sujeto B, entonces uno es culpable del asesinato del sujeto B. Por lo tanto el hombre fue arrestado inmediatamente, pero tanto él como su mujer decían no saber que el arma se encontraba cargada.
Era un viejo juego de la pareja, el amenazar a su mujer con un arma descargada. El no tenía intenciones de matarla; por lo tanto la muerte de Miguel parecía ser un accidente, probablemente el arma había sido cargada accidentalmente. Las investigaciones continuaron, hasta que apareció un testigo que afirmaba haber visto al hijo del matrimonio cargando el arma unas seis semanas antes del fatal incidente. La investigación del caso mostró que la madre había decidido suprimir el apoyo económico a su hijo, el cuál, conociendo perfectamente la costumbre que tenía su padre de amenazarla, cargó el arma esperando que su padre la matara.
En este punto el caso volvió a definirse como homicidio, acusándose al hijo como culpable de la muerte de Miguel Lopez. Investigaciones posteriores revelaron que el hijo se había arrepentido no sólo por lo que había hecho, sino también por haber considerado asesinar a su propia madre. Esto lo hundió en una profunda amargura y lo condujo a que un triste día de marzo decidiese arrojarse desde la terraza del edificio donde vivía, para terminar perdiendo la vida por un disparo directo a su cabeza.
El caso se cerró como suicidio...
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COPIADO DE AQUI: http://debates.coches.net/archive/index.php?t-27829.html
7 comentarios:
Joder!! INCREIBLE historia.....¿el destino o el azar? Besos
Groucho es un caso de novela... pero la realidad a veces supera la ficción. Ahora, este caso es muy bueno y podía ser real perfectamente. Si es que no lo és.
Un saludo majo
Menudo embrollo... me ha dado dolor de cabeza :D
Besos
hola Groucho.
es muy violento todo....¿cuando volves hablar de las rosas ?
besos y felicitaciones por lo de ayer...
Oh dios mio, me he enamorado de tu blog... He visto lo de Grouchomaniaco me he dicho, tengo que publicitar este blog... Pero no voy ha publicitarlo sin que vosotros nos publiciteis claro... Adoro a Groucho, y soy republicando... Este blog, es de los mejores que he visitado... Felicidades! Si aceptas publicitarnos, dejanos un comentario..
Un saludo!
Me hubiera gustado escribirlo yo...
¡Qué complicados somos y cómo las casualidades nos demuestran que no nos sirve de nada ser así?
Casi todo en la vida creo que tiene un por qué pero no siempre es correcto.
Un beso
Jo-der! Hostia, sí que es recambolesca la hitoria. Una puede pensar que es muy atravesada para sea cierta pero, ¿acaso no dicen que la realidad supera a la ficción? Sea cierta o no, es una buena historia.
Tuti.
(coño, Groucho, no tienes identidad de anónimo y ahora me tengo que registrar (con lo pesao que se me hace gggrrrr)
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